La Guerra de las Especies, primera parte
Posteado en TODOS con etiquetasHistorias, humor, Relatos sobre Marzo 11, 2008 por hyperion(Los acontecimientos que se narran en esta space opera se desarrollaron entre 2005 y 2007)
De vez en cuando veía una cucaracha en mi cocina. Nada agresivo, una cada mucho tiempo. Un poco de repelús, un poco de matabichos y asunto arreglado. Pero hace unos meses la cosa empezó a desmandarse. Cada vez que volvía de viaje me encontraba una o dos, y en cuanto las perseguía echaban a correr como fieras, pegaditas al muro de la cocina igual que el R-25 de Fernando Alonso. Ya era demasiado… Sabéis lo duro que es volver de viaje y ver un bichejo así correteando por la cocina?? Uno ganándose el pan fuera y la casa así. Al principio incluso tenía visiones, pequeños flash-backs cada vez que entraba en la cocina. Diminutas motas negras moviéndose en mi visión periférica. Estaba siempre alerta, como si estuviera en la jungla. Creo que tenía algo así como síndrome de veterano de Vietnam (suprímase el sudor frío y el sonido – ¡kazoom!- de mortero charlie retumbando en el pecho)
Pero hace unas semanas las cosas cambiaron y la plaga -de momento- se acabó. Trampas, tecnología, pro-actividad (no te preguntes lo que las cucarachas pueden hacer para joderte a ti sino lo que puedes hacer tú para joderlas a ellas). Conversión total. He cambiado de actitud. Ya nunca más hay asco ni miedo, ahí solo purita mala hostia. Estamos de maniobras, vaya. Ahora ansío verlas…. Antes me daban mucho asquito, pero sabéis como se quita el asco uno? Esa terrible fobia? Jajaja, muy sencillo, odiándolas sanamente
El año pasado rajé de las polillas. Pues bien, quiero pedir a esa especie disculpas desde lo más hondo de mi corazón. Sois mucho más guapas –donde va a parar- y no os arrastráis tanto. Y morís más noblemente, como los toros de Guisando (“…casi muerte y casi piedra, mugieron como dos siglos hartos de pisar la tierra”).
Y es que no todos los bichos son malos, por ejemplo la araña es bastante noblota, pero a la cucaracha… hay que matarla sin piedad. Pasar a la historia cucarachesca como un Genghis Khan o un Atila. Que las mamás cucarachas asusten a sus crías por las noches hablándoles de ti. Ese es el objetivo… Ser un genocida
Ahora, cuando vuelvo de viaje, lo primero que hago es entrar en la cocina risueño como un colegial…
Bichitos, papá ha vuelto a caaaasaa ;)))))
PD: Ahora hay hormigas en el salón. Al capitán Akab no paran de salirle Moby Dicks…
“Everytime I think I’m out, they put me back in!”
(Al Pacino, El Padrino III)
JULIO 2005
Ayer han vuelto a aparecer. Mama cucaracha con dos hijitas. Tan monas y entrañables…
Me pregunto si eran las ultimas de filipinas, haciendo la mudanza final ante el atronador ruido de los ultrasonidos que les he puesto (para mis chicas el mejor equipo estereo) o si se han acostumbrado al clamor
El tiempo dira, pero esta familia en concreto no consiguio cruzar el desfiladero de la muerte, I swear to God. Como hacia tanto calor les eche un poco de spray fresquín, para aliviar el bochorno… but they didn´t make it.
AGOSTO 2005
Si, han vuelto. Hace dos días vislumbré dos más. Muy chiquitillas, pero inconfundibles. Patrullan la pared escapando del aparatito. Buscando los ángulos ciegos de los ultrasonidos, ese mínimo resquicio rodeado de muerte y desolación.
Podría haberme dado a la botella y al psicoanálisis, lo sé, pero no lo he hecho. Hoy he traído del supermercado dos aparatitos más y mucha comidina rica para mis chicas, de Cucal Aerosol. Se la comen y la maduran en casa, al solaz de la familia, mientras les arden los intestinos a esas malas bestias.
Y en cuanto encuentre la acústica adecuada para los ultrasonidos le va a dar envidia a Bang and Olufssen. Esta cocina va a ser como la Scala de Milan, pero en depravado. Rayos de muerte a doquier…
Aquí me veis, con terapia recombinante. Lo que no haga yo por las nenas
Volvemos a estar en la brecha, amigos! ;)))
OCTUBRE 2005
“You know what??
They were not really gone”
No hay ninguna evidencia, pero creo que han vuelto. Hace cosa de dos meses vi una cerca de la pila, y aunque nunca más desde entonces, y la comidita rica y el equipo sonoro matabichos siguen en su sitio (siempre he pensado que es una pena que el oído humano no sea más sensible, pero no poder escuchar ultrasonidos tiene una cosa buena: en lo que respecta al tema, nunca podrás morir como esas jodidas alimañas), aún así presiento que acechan desde las sombras.
Sí… han vuelto. Lo siento en los huesos. Es… como una percepción. Están aguardando antes de desplegarse en serio. Las imagino, ahí, en sus rincones oscuros, acechando. Y yo me acerco a la pila de la cocina con lo que llamo “actitud Corea”, vamos, alerta, muy alerta, por si divisamos bichos. Hay que estar preparado mental y físicamente para estos asuntos
Es decir, estoy entrenándome para verlas, sé que han vuelto a por mí…. Pero sabéis qué?? Vienen bien la maniobras. Hay que entrenar de vez en cuando. Ya se me ocurren mil perrerías más que hacerles cuando se reanuden las “hostilidades”. Aquí no va a mediar nadie
Os mantendré informados…







