Archivar para Febrero, 2008

El noble oficio de los alergólogos y las malas artes de la Inquisición española

Posteado en Aventuras infantiles, TODOS con etiquetas, , sobre Febrero 29, 2008 por hyperion

 (Colección “Mis pequeños traumas infantiles”)

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    Todo el mundo tiene sus pequeños traumas médicos de la infancia. Aunque no se haya padecido nada grave, que es lo deseable, siempre hay ese pequeño recuerdo vívido de absoluto dolor, o terror, o lo que sea. Son todos unos profesionales estupendos, nadie lo pone en duda, pero la visita del practicante a poner la inyección, el dentista, el otorrino, etc… Todo el mundo tiene ese algo, ¿verdad? La infancia y sus pequeños horrores.   

    Uno de los míos era con el alergólogo. Varias veces de muy joven vine a Madrid a que me mirara uno presuntamente muy bueno. El tío debía ser bueno, la verdad es que ya no tengo alergia –ni olfato-,  pero sus métodos eran… Tenía que tomar muestras del seno nasal, y no había mejor manera de hacerlo que metiendo un alambre de acero con un poquito de algodón en la punta nariz pa´rriba.  Imaginaos, pasa de largo de donde tú llegabas bien con el dedito y sube y sube hasta que lo notas bien entre los ojos. Duele al entrar, duele al estar dentro y duele al salir. Y da una grima que no veas. En mi caso, fue mi pleno al quince infantil. Peor que cuando me pillé los dedos del pie con la puerta del coche, peor que cada vez que rompía algo con la cabeza -gracias a mis pies planos-, peor que agujas, peor que dolores de muelas, peor que todo… Y después del primer alambre, venía otro, y otro. Rezo para que el tema haya cambiado y no haya más afectados como yo, esperemos que hayan encontrado un método menos cruento, aunque lo dudo.   

    Pero casi igual o peor era el querido doctor, con esos “Venga, ale, que no es nada. ¿A un hombretón como tú le va a doler? Venga, ves, ya está, ya, hala, listo… Y ahora otro, venga, este sí que es el ultimo, vamos tigre!”  Y terminaba y te daba una piruleta y se quedaba tan ancho el tío. Yo nunca decía ni mú, pero si mi espíritu volviera a aquel momento, sabéis que le diría?    

    Tío, me acabas de meter un jodido alambre de acero casi hasta al cerebro y a cambio me ofreces una piruleta??? Menudo negocio! Espera, tengo una idea mejor: ¿Que te parece si yo te ofrezco a ti la silla eléctrica por homicidio frustrado, eh??   

    };)))))))))))))))))   

    Como conclusión he de decir que hoy día, ya mayorcito y bien maduro, no tendría inconveniente en repetir todo el proceso si fuera necesario para curar mi alergia. Todo en aras de la ciencia. Eso sí, con una sola condición:     

    Primero deben arrancarme el Winchester de mis fríos dedos muertos

Como hacer footing en Central Park

Posteado en Guías de bolsillo, TODOS con etiquetas, , sobre Febrero 28, 2008 por hyperion

(Aventuras de un asturiano en Jersey, cap. 9. Escrito cuando viajaba por Estados Unidos)

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    Si uno quiere hacer footing por Central Park tiene que saber lo que se hace. He aquí un guía rápida para sobrevivir en esa lid en la que todos nos vemos envueltos alguna vez y sobre la que no existe ayuda ni manual en ningún sitio. Te ha salido un viaje a los Estados Unidos y repentinamente tienes que hacer footing en Central Park?  No te preocupes, esta guía te dará unos rápidos consejos para superar esa difícil situación…   

    LA VESTIMENTA   

    Bien, estamos en Central Park. Este es el sitio más chic para hacer footing del planeta, así que olvídate del chándal de Carrefour, ese tan cómodo que regalan con la compra de un tambor de Colón. Imagina que vas tan fresco corriendo cerca del lago y una periodista de la CNN te interrumpe para hacerte unas preguntas*. Te filman y ¿qué es lo que aparece en los informativos de medio planeta? Tu chándal con tirillas laterales brillando como diamantes de todo a 100.  Menuda vergüenza, eh?  Así que, repito,  olvídate de ese chándal estupendo y hortera.

     Debes llevar un pantalón corto de tono sobrio y discreto y  unas zapatillas de deporte de color claro. No te pases con las últimas Nike Air de tungsteno reforzado. No vayas de listo hablando de que el asfalto del parque es muy aspero y necesitas esas zapatillas especiales que te hacen de encargo en Europa. Sobriedad, buen gusto y sobre todo nada de falsos amaneramientos.     

    En la camiseta se admiten más variedades: puedes llevar motivos universitarios o de ciudades “chic”. Boston, Stanford,  están bien. Harvard… muy visto ya (consuélate, tendrás otro trapo para limpiar zapatos). Pero nunca españoles, lo siento. Que no se te vea corriendo cerca del Metropolitan con una camiseta que ponga XVII Promoción de La Universidad De Alpedrete. También puedes llevar motivos cómicos, pero han de ser ingeniosos, y aquí el terreno siempre es resbaladizo, porque siempre se pasan de moda y uno tiende a repetirse. Por ejemplo, “Danger: man cooking” estaba bien hace un par de años, pero ahora ya está fuera de onda.   

    Lo último y más fundamental es la visera. Los mejores conjuntos centralparqueros** se han visto arruinados por una pañoleta de 4 nudos. Debe tener forma de gorra de béisbol y ser sobria. Nada de Mickey aplaudiendo con las orejas.  Nada de sombreritos cowboy. Vamos a correr, no a dar la nota.      

 LA ACTITUD   

    Vale, se acabaron los juegos. Estás en la liga de los mayores. Bienvenido al Parque, chaval. Hay un par de reglas básicas de veterano de Central Park. Si las sigues al pie de la letra, la gente no solo no se reirá de ti, sino que los turistas (olvídate, tu no eres un turista, bórrate eso de la cabeza, tú eres el puto John-John de footing por el vecindario) se abalanzarán sobre ti pidiéndote autógrafos, las mujeres te mirarán libidinosamente y los hombres te admirarán y respetarán.   

        1. La mirada. Dura, tierna, distante y sensible, todo a la vez. Y debe elevarse unos 15 grados por encima de la horizontal. Con ese aire de seguridad y confianza que todos conocemos. Conciénciate, es lo más difícil. Recomiendo encarecidamente ver El acorazado Potemkin varias veces. El personaje del artillero de popa refleja perfectamente esta actitud.        

        2. El lenguaje corporal. Tienes que correr de una manera suelta y relajada. Como Pedro por tu casa, vamos. Y es fundamental no sudar demasiado. No es distinguido. En muchas farmacias de Manhattan podrás comprar inhibidores del sudor corporal (algunos estudios aseguran que producen cáncer de testículos, pero no esta demostrado al 100%. Además, eso no nos va a distraer de nuestros propósitos, verdad? Quien algo quiere algo le cuesta)    

    Y por último, no te olvides, si te detienen para hacerte una entrevista en medio de la carrera, mantente sereno y  tranquilo. Es la oportunidad que estabas esperando, así que no la pifies ahora. No le des ninguna importancia. Si has seguido este manual, la cámara te adorará, al igual que el entrevistador y el público. Y no te preocupes por el idioma. Da igual que no hables inglés: Tú eres el Amo del Parque. Quien sabe, puede que hasta llegues a ganarte la vida escribiendo guías como yo… ;))))))

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* Esta demostrado que Central Park es en el sitio donde mas posibilidades tienes de ser entrevistado casualmente por una cadena de televisión. Vamos, que siempre se esta cociendo algo allí…
**  No creéis que exista la palabra?. Pues viene en el diccionario. Cito la definición de la RAE:
            Centralparquero
                          1. (sin) Cuidaporquero: aquel que vigila manadas de marranos o puercos
                          2. Mercado central de abastecimiento de parcas
                          3. (coloq) Oriundo o relativo a Central Park (N.Y)
                          4. Ritual iniciático de los nativos de Papúa Nueva Guinea